
Por fin es viernes y por fin llegan mis vacaciones, al menos la primera mitad y como siempre me quejo de todo y acabo aburriéndome a mi misma de ese halo de negatividad que desprendo voy a dejar constancia por escrito de lo contenta que estoy de no tener que pisar la oficina hasta dentro de 17 días... Durante este tiempo voy a cumplir los objetivos que me he planteado:
- Ponerme morena
- Ir al Fib
- No analizar al chupóptero en ninguno de sus actos y/o comentarios
Para conseguir el último de los objetivos que sin duda es el más complicado he dado vacaciones a uno de los hemisferios de mi cerebro, concretamente el que lleva toda mi vida amorosa... al pobre le iba haciendo falta un descanso, a ver si para cuando vuelva a retomar su labor consigue centrarse más y controlar un poco las situaciones que no quiero ponerme criticona pero hay que reconocer que ha habido un desmadre impropio por ahí dentro, claro, una vive ajena a todo ese tráfico neuronal y para cuando se quiere dar cuenta tiene que ir corriendo a por prozac.
Con el primero de los objetivos empiezo hoy, me he traído la toalla y el bikini y según termine de comer, voy directa a la playa. Sé de antemano que me quemaré, a pesar de echarme crema habrá alguna zona oculta que se quedará a la brasa pero no me importa porque es verano y el "aysss no me toques ahí que estoy quemada" es una frase habitual en estas fechas.
El último de mis objetivos se cumple el jueves. De viaje a Benicassim por 7º año consecutivo a recolectar energías y auto convencerme de que todo no es tan malo.
Me voy y para todos los que leáis este post os deseo unas vacaciones geniales llenas de anécdotas que después pueda leer en vuestros blogs y si no os pasa nada seguro que os inventáis algo mejor, sea lo que sea, que quede escrito.
Bsos de Verano.